La Piscicultura es la acuicultura de peces, término bajo el que se agrupan una gran diversidad de cultivos muy diferentes entre sí, en general denominados en función de la especie o la familia. A nivel industrial, las instalaciones de piscicultura se conocen como piscifactorías, aunque es un término en desuso, debido a la diversificación que ha sufrido el cultivo, en tanques, estanques, jaulas flotantes, etc.
HISTORIA DE LA PISCICULTURA
Piscicultura, cultivo intensivo de peces de agua dulce y agua salada, así como de marisco en tanques o jaulas marinas. La piscicultura se llama a veces acuicultura, aunque, en rigor, ésta incluye también el cultivo de algas marinas comestibles.

El origen de la piscicultura se remonta hace más de 2.000 años, cuando se criaban carpas en Oriente. En Europa, la cría de carpas fue también practicada por los monjes de la Edad Media. La década de 1970 fue testigo del desarrollo de tecnologías para la cría del salmón y la trucha en Noruega y Escocia. Otras muchas variedades de peces y mariscos, como la perca, la brema, el rodaballo, el hipogloso, la carpa y el barbo, el mejillón, la ostra y la pechina son también adaptables a las condiciones de crianza.
La piscicultura se practica en casi todos los países del mundo que tienen una plataforma continental, o franja costera, a excepción de algunos países africanos. No obstante, el desarrollo de la tilapia ha permitido la creación de granjas piscícolas de agua dulce tierra adentro en algunos países africanos, donde son consideradas una valiosa fuente de proteínas.

La piscicultura aporta hoy alrededor de un 10 % de las capturas anuales de pescado, que ascienden a unos 100 millones de toneladas. Al irse agotando los bancos de peces por una tecnología pesquera cada vez más compleja, se espera que la piscicultura pueda compensar las carencias.
Concebida en su origen como una especie de industria a pequeña escala para crear empleo en zonas remotas o de difícil acceso, la piscicultura se ha convertido en una gran industria respaldada por algunas de las mayores empresas del mundo. Según ha ido creciendo, también lo han hecho los problemas ambientales y ecológicos, como son la contaminación en las ensenadas marinas y las estaciones mar adentro, debido al exceso de alimentos para los peces y efluentes, o la concesión de licencias para acabar con los depredadores.

También se ha dicho que los peces que escapan de las piscifactorías constituyen una amenaza para sus parientes silvestres. No obstante, los piscicultores ven su negocio como respuesta a los problemas ecológicos asociados con el exceso de pesca. Afirman que los adelantos en la investigación y desarrollo están contribuyendo también a minimizar los riesgos de enfermedades y cambios genéticos.
También ha habido graves problemas en la comercialización de los pescados procedentes de las piscifactorías, en especial por lo que se refiere al salmón para el mercado europeo, que consume alrededor de 200.000 toneladas al año, lo que lo convierte en el mayor mercado de salmón fresco del mundo. La rápida expansión de la industria en Noruega llevó a acusaciones de dumping por parte de Escocia a comienzos de la década de 1990. Esto condujo a la celebración de conversaciones bilaterales y al establecimiento de acuerdos comerciales de obligado cumplimiento. Se espera que esto lleve a acuerdos multilaterales similares a todos los países criadores de salmón.

Los mercados salmoneros mundiales han experimentado una revolución en los últimos diez años, debido a que se ha multiplicado por diez la producción de salmón fresco. En los últimos seis años, Chile se ha convertido en un importante competidor; está situado en segundo lugar detrás de Noruega y seguidos por Escocia y Canadá.